Arquitectura

En el proyecto de VIK una idea clave es la sustentabilidad. Entendida no sólo en su aspecto más común, es decir como el cuidado del medio ambiente, sino en su sentido más amplio, en el cual todo el proyecto se ve como sostenible en el tiempo. Esto significa que desde la elección del campo hasta llegar a la arquitectura se ha trabajado con el sentido común, un know how específico y con la historia o las historias particulares de Millahue. También significa que existe una voluntad de hacer que este proyecto sea recordable gracias a su historia particular.

Y como tercer punto, significa que se han empleado una serie de tecnologías simples para definir el menor gasto de energía posible, para integrar al medio ambiente un proyecto que visto desde el aspecto de escala y de negocio supone un cambio radical en el ambiente del vino.

El diseño y los materiales elegidos armonizan la bodega con el viñedo, minimizando el uso de energía y maximizando el uso de las energías que naturalmente existen en VIK. Todos los esfuerzo se centran en maximizar la sustentabilidad de la bodega.

Para lograr esto, en octubre del año 2006 llamamos a concurso a los más destacados arquitectos nacionales, los cuales aceptaron el desafío de materializar nuestra visión.

Es así que nuestros finalistas fueron: Martin Hurtado, Matías Klotz, Smiljan Radic, Leo Carreño, El estudio Iglesis-Prat y José Cruz. Finalmente la propuesta del reconocido arquitecto Smiljan Radic fue la ganadora.