Bodega

La arquitectura para la bodega de vinos VIK da cuenta del cambio de escala de producción de vinos ultra premiun de manera audaz.

La bodega es una gran nave semienterrada, varada en medio del campo que la rodea para obtener un ahorro significativo de energía y un anonimato en su impacto visual, dejando a los viñedos como protagonistas del paisaje donde se emplaza. A través del recorrido de sus espacios, el trabajador y el visitante, entenderán las necesidades ambientales diferenciadas en cada una de las etapas del proceso de producción del vino.

Existen al menos tres grandes áreas que crean el imaginario de la propuesta. La primera de ellas es el gran espejo de agua de acceso, donde 90 granitos acompañan el paso descendente del visitante sobre una delgada alfombra de agua que corre tranquilamente y refrigera la sala de barricas ubicada bajo ella.

Este recorrido inicial, con vistas a la cordillera y sobre los viñedos cercanos, prepara el ingreso a la gran nave de fermentación. En ella se trabaja cotidianamente bajo la luz natural gracias a una membrana semi-translucida de PTFE.